23 feb, 2017
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La Cultura Saharaui

Los saharauis son descendientes étnicamente diversos de los Bereberes, Arabes y Africanos Negros. Hablan un dialecto árabe llamado Hassaniya y han practicado el Islam Sunita desde finales del siglo siete. Los saharauis proceden de 22 tribus diferentes, aunque la afiliación tribal tiene una importancia mucho menor hoy que en siglos anteriores. Antes de la llegada de los colonizadores Españoles, los saharauis llevaban vidas nómadas, viajando desde Mauritania central hasta el sur de Marruecos y hacia el este de Argelia. La mayoría, sin embargo, vivían de camellos y cabras en todo el territorio que hoy es conocido como el Sáhara Occidental.

Los saharauis han sido siempre un pueblo muy independiente. En los siglos 17, 18 y 19, los nómadas se unieron para defender su patria contra las exploraciones realizadas por los Españoles y Portugueses. En la Conferencia de Berlín en 1884, España obtuvo un protectorado en la patria de los saharauis que con el tiempo llegó a ser conocido como el Sahara Español. La colonización española no fue fácil, sin embargo, ya que el conocimiento íntimo de los saharauis del desierto les permitió llevar a cabo un movimiento de resistencia prolongado. No fue sino hasta la década de 1930 que España, con la ayuda de los franceses, fue capaz de "pacificar" a los saharauis y empezar a formalizar su control.

En la década de 1950, los españoles descubrieron la gran riqueza de fosfatos del Sáhara Occidental, y comenzaron a invertir en infraestructura y la administración de una colonia que habían dejado más o menos vacante. Para alentar a los saharauis a trabajar en las minas de fosfato, los españoles establecieron escuelas y viviendas baratas en algunas de las principales ciudades del Sáhara Occidental cerca de las minas de Bou Craa. Con estas nuevas oportunidades, muchos de los Saharauis comenzaron a renunciar a su estilo de vida nómada y se etstablecieron en las ciudades. Fue durante estas epocas que las primeras ideas de una nación Saharaui comenzó a surgir.

Cuando la invasión de Marruecos en 1975 obligó el retiro precipitado de España, los saharauis continuaron su resistencia, esta vez contra el estado vecino del norte de África. Gracias a su lucha de 35 años por su independencia, los saharauis tienen un sentido muy desarrollado de identidad nacional que se basa en la vinculación de un estado moderno con las tradiciones más antiguas del pueblo saharaui. Aunque la mayoría de los saharauis en la actualidad viven un estilo de vida más sedentario, todavía hay muchos que pastorean rebaños de camellos por el desierto. Todavia se enseñan a los niños los juegos nómadas de hace siglos. Saharauis de todas las edades siguen usando vestimenta tradicional y única: una tunica azul llamada dara'a y un turbante negro para los hombres, y coloridos velos de cuerpo entero llamados melfas para las mujeres.

Tal vez la tradición más importante en la cultura saharaui es el proceso de preparar y beber el té. Varias veces al día, las familias Saharauis, compañeros de trabajo y amigos se reúnen alrededor de una estufa y la olla de té para tomar tres rondas de té verde dulce: el primero amargo como la vida, el segundo suave como la muerte y el tercero dulce como el amor. El proceso de preparacion puede tomar más de una hora, y los saharauis se enorgullecen de sus habilidades para preparar un buen té. En tiempos pasados, el té era importante para los nómadas saharauis para la hidratación, para pasar el tiempo en soledad y para compartir historias y las noticias con los transeúntes o familiares. Los rituales del té de los saharauis cumplen esencialmente el mismo propósito hoy en día, especialmente para aquellos que viven en los campamentos de refugiados.

Hoy en día, los saharauis se dividen en una serie de poblaciones: los que viven bajo la ocupación Marroquí en el Sáhara Occidental, los que viven en los campamentos de refugiados en Argelia y los que viven en el extranjero en países como Mauritania, España, Italia, Noruega, Cuba y los Estados Unidos. Los saharauis han vuelto a ser nómadas, sólo que esta vez, sus caminos los llevan por el mundo en lugar de por el desierto, y su búsqueda es por la libertad, en lugar del agua para sus rebaños.